Anemia

JARABE ALIMENTICIO

El jarabe alimenticio es un preparado dietético nutricional destinado a compensar los niveles de hierro sérico y hemoglobina disminuidos, como así también la cantidad de glóbulos rojos, en el curso de estados carenciales como es el caso de dietas con bajo contenido en hierro o cuando los requerimientos de este elemento mineral se hallan incrementados durante el período de crecimiento en niños y adolescentes y durante el embarazo y la lactancia. Si los niveles de hierro permanecen disminuidos durante períodos prolongados se  desarrollan estados patológicos conocidos como anemias ferroprivas o hipocrómicas.

En la composición del mismo se han asociado diversos ingredientes naturales que contribuyen a la normalización de los niveles de hierro sérico y a facilitar su absorción intestinal, entre los que básicamente destacan el Extracto de Fruits&green;

resultante de la combinación de jugos de frutas y hortalizas; los extractos de alfalfa, cola de caballo y el zumo concentrado de frutos del bosque, enriquecidos con Gluconato de Hierro y vitaminas C, B9 y B12. Se completa la formulación con la incorporación de Fructooligosacáridos (FOS) y Jugo de Aloe Vera.


SUPLEMENTOS DIETÉTICOS DE HIERRO

La utilización de suplementos de hierro en estado natural puede aumentar los niveles de hemoglobina y hierro sérico e incrementar la cantidad de glóbulos rojos, cuando se utilizan durante períodos variables de tiempo asociados con la vitamina C, indispensable para una correcta y eficaz absorción intestinal.

Estudios nutricionales realizados a la maca indican que contiene: proteínas, aminoácidos esenciales, carbohidratos, fibras, vitaminas (B1, B2, B6..), minerales como el hierro, calcio, fósforo, potasio sodio. Los beneficios nutricionales de esta raíz andina han sido considerados en estudios médicos, donde se ha demostrado su acción nutritiva en anemias, mejoras de crecimiento (en animales), y propiedades energéticas y anti-estrés.

Contiene gran cantidad de proteínas, enzimas, vitaminas del grupo B, C, provitamina A, minerales, oligoelementos, glúcidos, lípidos.
El polen es fácilmente asimilable por nuestro organismo, por lo que se aprovechan sus propiedades al máximo. El polen está recomendado para casos de anemia, ya que aumenta la producción de glóbulos rojos. También es un buen regulador intestinal, mejora la digestión de los alimentos logrando así que nuestro cuerpo asimile con mayor facilidad los alimentos que se ingieren.

 

La jalea real actúa como estimulante del organismo en varios niveles.
Por un lado, gracias a su nutritiva composición, aumenta la capacidad física e intelectual, combate la anemia. Por otro lado, mejora las defensas frente a agresiones víricas y bacterianas; y también mejora los estados de depresión y apatía.

INDICACIONES: En la prevención, control y tratamiento:

  • de personas que padecen anemia por carencia de hierro o de otras vitaminas y minerales que favorecen su absorción.
  • de mujeres con menstruaciones abundantes o frecuentes
  • de mujeres durante el embarazo y la lactancia
  •   de niños y adolescentes durante el período de crecimiento
  • de ancianos y personas que presentan una insuficiente absorción de hierro
  • de personas que presentan hemorroides sangrantes y epistaxis o hemorragias nasales
  • de personas que padecen agotamiento, cansancio o stress
  • de personas que experimentan caída de cabello o uñas quebradizas

Consideraciones Básicas en Anemias por deficiencia de hierro.

Una de las patologías apreciable con mayor frecuencia en vastos sectores de la población es la relacionada con la disminución de los niveles de hierro y que se expresa clínicamente bajo la forma de ANEMIA, nombre con el que se designa habitualmente los estados caracterizados por la falta de hemoglobina y glóbulos rojos en cantidad y calidad suficientes.

El hierro es utilizado fundamentalmente para la elaboración de la hemoglobina, sustancia responsable del color rojo de la sangre y encargada del transporte de oxígeno a los diferentes tejidos de nuestro organismo. Aproximadamente un 30% del hierro absorbido se almacena como ferritina y hemosiderina en la médula ósea, el bazo y el hígado.

Normalmente el hierro es aportado por los alimentos que integran una dieta equilibrada, habiéndose comprobado que personas mal alimentadas pueden padecer de algún grado variable de anemia ferropénica o por falta de hierro.

Entre las causas más frecuentes de este tipo de anemia, se señalan las siguientes:

  • Dietas con bajo contenido en hierro, como se ha indicado.
  • Períodos de crecimiento (en niños y adolescentes).
  • Embarazo y lactancia.

En los estados fisiológicos mencionados se requiere aumentar la cantidad de hierro ingerido y la producción de glóbulos rojos.

  • ANOMALÍAS DEL TRACTO GASTROINTESTINAL (pueden alterar la absorción de hierro y provocar estados anémicos).

Se puntualiza que el mayor porcentaje de hierro contenido en los alimentos, se absorbe en el tramo superior del intestino delgado.

  • PÉRDIDAS DE SANGRE (ocasionan déficit de hierro y anemia ferropénica)

Se incluyen las hemorragias digestivas, el sangrado menstrual y las lesiones traumáticas asociadas con roturas de vasos sanguíneos y la consiguiente pérdida de sangre.

Los síntomas más frecuentes que se hallan asociados con las anemias por déficit de hierro son:

  • Cansancio, fatiga y laxitud.
  • Palidez o pérdida de color en la piel y mucosas.
  • Mareos y/o cefaleas.
  • Taquicardia y palpitaciones.
  • Sofocación incluso después de ejercicios moderados.
  • Edema (asociado con casos graves de anemia crónica).
  • Falta de apetito.

Estos síntomas y signos clínicos no corresponden tan solo a la anemia por falta de hierro, sino que son semejantes en casi todas las formas de anemia y también se presentan en otras enfermedades. No son por tanto específicos y el diagnóstico de certeza de la anemia ferropénica debe corroborarse mediante la realización de pruebas analíticas de rutina, tales como el hemograma (recuento de glóbulos rojos) y los dosajes de hemoglobina y hierro sérico. En casos especiales se recurre complementariamente a otros estudios diagnósticos como la punción de médula ósea.

En casos de anemia grave avanzada se produce aumento del tamaño del corazón y edema en los pies y en los tobillos; frecuentemente las uñas se tornan frágiles y quebradizas observándose palidez debajo de las mismas y otro signo característico de valor diagnóstico es igualmente la decoloración de las encías y la hinchazón de lengua (glositis).

La anemia, además de los síntomas y signos expuestos, también reduce la capacidad para realizar trabajos durante períodos prolongados de tiempo y en los escolares dificulta la concentración, el aprendizaje es más lento y el desarrollo psicológico deficiente.

Muchas personas, en especial mujeres con niveles muy bajos de hemoglobina (apreciables frecuentemente en países en desarrollo), padecen anemias crónicas por déficit de hierro y dan la apariencia de realizar sus actividades normalmente.

El tratamiento específico de las anemias por déficit de hierro debe basarse en la historia clínica del paciente; en su edad y en el estado general de salud; en las causas que la han generado; en su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias y en las expectativas vinculadas con la progresión o evolución del cuadro anémico.

DIETA RICA EN HIERRO.

La incorporación de alimentos ricos en hierro puede ayudar a mejorar el estado clínico de pacientes con anemias ferropénicas. Se mencionan especialmente:

  • Las carnes rojas (vaca o cordero)
  • Las aves (pollo, pavo o pato)
  • El pescado y el marisco (sardinas, anchoas, almejas mejillones, etc.)
  • Los vegetales de hojas verdes (espinacas, acelgas, repollo, brócoli, col rizada, etc.)
  • Las legumbres (habas, lentejas, etc.)
  • El pan integral y cereales enriquecidos con hierro
  • La pasta y el arroz

 


Autor: Selva

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